AYO EN BARCELONA

ayo.jpg Ayo presenta su Gravity at last en la Sala Apolo de Barcelona
21 de enero 2009

Esta claro que las mezclas enriquecen. A veces tan sólo en la belleza y otras también en ciertas aptitudes. Ayo cumple con los dos requisitos. Nacida de un nigeriano que en los años 70 llegó a Alemania y se enamoró de una gitana rumana (su madre), esta artista que se define como una nómada y que tiene nombre yoruba cuyo significado es “alegría”, nos sorpredió hace un par de años con su mezcla de soul, reggae, folk y en concreto con una canción, “Down On My Knees”-de su álbum debut “Joyful” (Universal)- Ahora vuelve con un segundo regalo para los oídos y el alma, “Gravity at last”. Una exquisitez musical grabado en sólo cinco días de una tirada en el que vuelve a relucir su voz cálida pero rotunda y una elegancia poco común. Ayo es bella y delicada, como lo es aparentemente su música porque tras ella hay un discurso de rabia contenida, esa que a una le dejan las experiencias tumultuosas. Con una niñez marcada por un ir y venir de una cultura a otra y por la drogadicción de su madre cuando apenas tenía seis años, no es difícil percibir urgencia vital en su voz y en sus letras, a pesar de que parecen auténticas carícias. La música fue su vía de salida, primero con el violín, después con el piano y más tarde con su guitarra definitiva que le acompaña hasta hoy. Tiene sólo 27 años pero suena a una madurez atroz. Sigue practicando su innato nomadismo viviendo entre París y Nueva York, llevando consigo su guitarra, su arte y su hijo con nombre de río histórico, Nile. “Es posible sobrevivir fuera y llorar por dentro”, con una declaración de esta magnitud, no puede esperarse nada mediocre de esta germanonigeriana que el próximo día 21 volverá a compartir con nosotros sus sueños en la Sala Apolo de Barcelona.//MariaJo López Vilalta –La Morocha-