At First Light & John McSherry

at-first-light.jpg At First Light & John McSherry
Tradicionàrius
L’Auditori, Sala Tete Montoliu, Barcelona,
13 de marzo de 2009

La celebración de San Patricio, patrón de Irlanda, el 17 de marzo, no podía haber tenido mejor antesala. Fruto de la colaboración del Festival Tradicionàrius, L’Auditori y la asociación El Feile, un puñado de barceloneses pudieron asistir al concierto que At First Light & John McSherry dieron en la sala más pequeña de l’Auditori, prácticamente llena para conocer la propuesta musical de estos músicos irlandeses.

McSherry es un joven gaitero irlandés y At First Light, es su banda de acompañamiento. Para quienes no lo sepan, la gaita irlandesa se diferencia del resto en que el aire que se introduce en el instrumento no se hace a través de los pulmones sino de una especie de fuelle que se presiona bajo la axila con la ayuda del brazo. Esa peculiaridad de la gaita irlandesa junto con una formación de altura fue lo quedio a la noche el espíritu festivo que requería la actuación. Además, la bandacompuesta por el violinista y teclista Donal O’Connor,Francis Mcllduff tocando la gaita, el lowwhistles (una flauta irlandesa) y el bodhran;el asturiano Ruben Bada, con el bouzouki,y el carismático guitarrista y vocalista Alan Burke,aportaron ese poquito de más para que todo se quede grabado en el córtex visual y mental durante bastante tiempo

En la actuación se comprobó como la sabia nueva de la música irlandesa parece haberse concentrado en el talento de este joven gaitero y de los componentes de su formación. Su brío juvenil se sitúa ante la tradición musical irlandesa, pero la supera en una búsqueda de nuevos horizontes y sonoridades. Así, nos encontramos con un músico que no se conforma con lo existente, con lo que le han aportado sus mayores y con lo que ha aprendido, e inicia una búsqueda con acierto.

La actuación barcelonesa sirvió para confirmar la calidad de la propuesta. Nada más empezar, los jigs y reels irlandeses cautivaron al público presente, en parte por la emoción, las melodía, el ritmo, y por el brillo acústico y perfecto de las composiciones.Los temas instrumentales se iban alternando junto a los temas en los que Burke aportaba su voz y una espectacular forma de tocar la guitarra. En la prácticapodría decirse que se asistía a un concierto doble, todo en uno, favoreciendoque la velada fuera todavía más entretenida, alejando la reiteración.

Temas tradicionales irlandeses junto a otros propios, presentados en su mayoría por Burke, fueron contagiando a los asistentes,especialmente por la confluencia y la personalidad interpretativa de los cincomúsicos. Si la guitarra adoptaba protagonismo, McSherry apenas parecía lucirse, pero cuando apretaba el fuelle, retorcía sus composiciones con notas que sólo una mente como la suya, junto con sus manos,podría crear, resquebrajando sonidos imposibles que conectan con el estómago,la sangre y la tierra irlandesa. Esa sensación todavía aumentaba enteros cuandolas gaitas de McSherry y la de Mcllduff sonaban juntas.

Quizás, ese sonido tradicional transmitido por este grupo, que surge de los estratos más populares de la cultura irlandesa, de sus ciudades y pueblos, del campo, tenga un componente de unión, de universalidad, que ayuda a generar esa luz que suele iluminarnos. Quiero pensar que McSherry y los suyos han visto su resplandor y nos lo quieren transmitir. www.atfirstlight.net.// Antonio Álvarez