Araceli Aiguaviva

DeixaAraceli Aiguaviva
“Deixa”
Discmedi, 2010

En la portada del disco de Araceli Aiguaviva, especifica Bossa nova y Jazz, así el posible comprador sabe a que atenerse, y la verdad es que no miente, dentro hay 14 canciones compuestas por músicos brasileños, Jobim y Vinicius se llevan la palma, pero interpretadas por músicos de jazz y además arregladas por un gran músico de jazz, el pianista Jaume Vilaseca. Influencia do Jazz el tema de Carlos Lyra con los teclados tremendos de Vilaseca y el Scat genial de Aiguaviva deberían ser claro ejemplo de por donde van los tiros, deliciosa.  Si seguimos laAraceli-Aiguaviva trayectoria de Araceli Aiguaviva, encontramos que en su primer trabajo, “Aiguaviva” escogía como pianista y por supuesto participaba en los arreglos al gran José Reinoso, pianista uruguayo que había aterrizado en nuestras tierras hacía poco, para su segundo álbum, “El ritme de les paraules” (Satchmo, 2005) el pianista Francesc Capella, no solo le ayudaba a definir la línea de composición, sino que además componía unos cuantos temas, pero ya hace cinco años, aparecía este su tercer hombre, Jaume Vilaseca, el pianista es el responsable de los arreglos para este tercer trabajo y merece que se elogie el resultado, por la calidad de sonido, por la perfecta conjunción de los diferentes músicos y por conseguir que la bossa nova filtrada con ese estilo llamado jazz, mejore (si es posible) estas grandes composiciones o al menos nos permita a los amantes del jazz, disfrutar de las melodías de estos grandes compositores, pero con esa “pegada” que solo tiene el jazz. Además del pianista, acompañan en el proyecto Ramón Diez a la batería, Curro Gálvez que alterna el bajo eléctrico con el acústico y Jeppe Rasmussen a los saxos, además del cuarteto “jassistico” el toque brasileño consigue definirse más fielmente a través de las aportaciones del percusionista Willam Nunes y los guitarristas Danilo Pinheiro y Paulino Lemos, grandes conocedores de la obra de Jobim y defensores de ese estilo de guitarristas como Baden Powell que dejaron una huella tan profunda que será imposible borrar y que clasificarla en cualquier género es empequeñecerla. La voz de Araceli Aguaviva, suena segura, contundente y es por supuesto lo más importante del disco, un trabajo que gusta a la primera escucha y como toda gran obra, merece muchas segundas escuchas para poder disfrutar al recoger esos pequeños detalles como el piano que juega con el bajo en Samba de Bençao, mientras la voz parece volar por libre, o escuchar como en esa maravillosa Deixa, que da título al disco, la guitarra “habla” para explicarnos que si “dejamos libertad” en un espacio bañado por esas percusiones tan seguras, todo puede suceder. Dejemos que suceda, que mejor que la libertad del jazz para que se cuele la maravillosa Bossa por todas nuestras habitaciones. Relacionados Araceli Aiguaviva.com  // Candido Querol