Aquaserge

“Laisse ça être” Crammed Disc, 2017

Nada más escuchar el sincopado funk preñado de vientos de Tour du Monde se intuye el generoso background que atesora Julien Barbagallo, bien conocido por ocupar el sillín de la batería de la banda australiana de psicodelia Tama Impala, una formación con gran renombre en los mentideros del indie. El abanico se expande en Virage sud, un número instrumental y cinemático en el que se atisban ciertos aires a Stereolab. No obstante la cohorte de escuderos que le dan pompa, léase Julien Gasc (teclados, voz), Benjamin Glibert (guitarra, voz), Audrey Ginestet (bajo, voz) y Manon Gilbert (clarinete) se ha curtido en bandas como Aksak Maboul, Melody’s Echo Chamber y los mencionados anteriormente Stereolab, que son propuestas con cierto signo experimental en su cuaderno de bitácora. El kraut-rock más visceral asoma en Tintín on est bien mon lolou, un cruce de caminos entre Can, Magma, Gong y Frank Zappa en el que transitan diversos pasajes que van del noise a la música de cámara. Si loin, si proche rebaja el pistón y vuelve a emboscarse en la piel de banda sonora de celuloide con decorados parisinos, referencias a las cintas de la nouvelle vague de Jean-Luc Godard y Françoise Truffaut y un clarinete y unas voces susurrantes que confieren un plus de elegancia. C´est pas tout mais retoma el groove propio de las músicas de blaxploitation (esas películas setenteras tipo Shaft, Foxy Brown o Cleopatra Jones, protagonizadas por actores negros y con temática policiaca y de acción) con ciertas dosis de humor en forma de risas, unos teclados con efecto de vibráfono muy presentes y cierto relax en su parte intermedia. L´ire est au rendez-vous se mueve de un tono misterioso y con pespuntes de chanson francesa a una rítmica trotona y con referencias brasileñas, para volver de nuevo a su estado inicial. Charme d´orient es narcótica y su vaporosa puesta a punto la dota de una pátina de suspense que desemboca en unos arreglos de jazz para hacerla digna candidata a figurar en cualquier trabajo de David Lynch. De hecho podría pasar por una de las piezas sonoras de la televisiva serie Twin Peaks. Les yeux fermés incide en la psicodelia a la Stereolab, con un coro de voces que adquiere protagonismo a medida que avanza el minutaje, y una serie de capas reverberantes que contribuyen a enaltecer su aura experimental. + info I Relacionados I Miguel Ángel Sánchez Gárate

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.