Andy Chango, a pelo.

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Andy Chango, a pelo.

Le han llegado a llamar “el último super héroe pop-latino”, y entre otras cosas, fue actor y compositor de un tema para el film “A mi madre le gustan las mujeres”. Se fue de Argentina porque allá se sentía paranoico y oprimido, por “los excesos, la locura y la violencia», pero antes de irse estudió allá piano clásico, fue internado por demencia temporal durante un año en un hospital psiquiátrico y formó el grupo de rock Superchango, según él: “la esperanza efímera del pop argentino de los 90”.  Aterrizó en Madrid a finales de los 90 con 26 añitos y allí se quedó. A partir de ahí su estrecha relación con Andrés Calamaro y Ariel Rot y la buena acogida por parte de los críticos y el mundillo a pesar de esos “estribillos toxicómanos” que no hubieran visto la luz en su país, ha hecho que su trayectoria musical fuera cada vez a más, combinándola con la escritura (fue columnista en Diario 16) y su vinculación con la Asociación Madrileña de Estudios del Cannabis, donde participa en debates y actos. Este “anarquista enfundado en un traje de caballero” según Luis Antonio de Villena, está encantado con su hija nacida en Madrid y, mientras sigue confesando que «Vive en las nubes pero se considera una persona cuerda», nos regala un cd soberbio y de absoluta prescripción (“Boris Vian”, yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - Andy Chango, a pelo.

Rosevil, 2008). Un trabajo con canciones adaptadas del músico y poeta Boris Vian (París, 1920-1959), en cuya obra y vida Chango ha estado inmerso durante estos últimos cinco años. El resultado no tiene desperdicio: buena música, cinismo y humor, y cómplices tan prestigiosos como Javier Krahe, Fito Páez, Jerry González, Andrés Calamaro y Ariel Rot. Una invitación al desenfado, a hablar sin pelos en la lengua, a la libertad individual y, por qué no, a la fiesta y la alegría.

Con todos ustedes, ¡Monsieur Chango¡  

 

¿Por qué Boris Vian y no Borges, por ejemplo?

Supongo que porque Borges no hizo canciones.

 

¿Hay mucho en común entre tú y Vian?

El humor es el punto más importante que encuentro con Boris Vian y también su espíritu provocador, la fantasía y muchas de sus ideas relacionadas con el estado, la religión, los militares…

 

He indagado en tu vida y parece intensa. ¿Crees que la música –o al menos esta música- sólo puede hacerse con una vida intensa sobre las espaldas?

Por suerte no, confío en poder seguir haciendo discos interesantes sin la necesidad de aniquilar lo que me queda de hígado y de pulmón.

 

 

Te fuiste de Argentina, ¿por qué?

Por suerte.

 Te quedaste en Madrid. Idem…

Por múltiples motivos. Actualmente, el más potente de ellos: mi hija

 

¿Crees que Madrid está más viva que Buenos Aires o que cualquier otra capital de Europa?

No. Creo que Buenos Aires y Madrid están igual de vivas, solo que en Buenos Aires hay más muertes y más violencia.

 

Eres, además, escritor, columnista y un montón de cosas más… ¿De donde sacas la energía?

Sucede que hago muy poquito de cada cosa y espaciado en muchísimo tiempo. El que en realidad sí fue sorprendente en este campo fue Boris Vian que, en 39 años, hizo una cantidad de cosas apabullantes.

 

 

¿Qué es lo que te lleva a escribir? ¿Es el mismo tipo de inspiración que con la música?

 A mí lo que me mueve a hacer cualquier cosa son las ganas de divertirme.

 

 

Háblame de tus cómplices… Calamaro

Un viejo amigo

 Ariel Rot

Un enorme amigo

Fito Paéz…

Un amigo increíble

¿Y tu relación con Krahe?

 Mi nuevo amigo

 

 ¿Qué buscas en tus colaboradores?

Básicamente que sepan más música que yo, por eso dejé la dirección musical de este disco a cargo de Federico Lechner y convocamos músicos con el talento y la trayectoria de Fernando Lupano, Jerry González, Antonio Serrano, Norman Hogue, Daniel García y un intérprete de tuba que viene de arrasar en Japón, Chiaki.

 

A propósito, cuéntame a qué viene la broma del euro… (Cuatro de los temas de Boris Vian se titulan: “Un euro con cincuenta”, “4,50€”, “7,50€” y el último, “10,50€”)

Es una historia real. El día que tenía que cantar las voces del “Euro con cincuenta” para el disco, me pasé por el banco y mi  saldo, sorprendentemente, era de 1,52 euros, en consonancia conceptual con la canción…

 

 

¿El sentido del humor e ironía de Vian se asemeja al tuyo?

No, es diferente. Supongo que en este tiempo hemos avanzado un poco en lo que es el humor negro y la malicia. Creo que el humor de antes era más ingenuo, pero pienso que el humor y la ironía de Vian son perfectamente comprensibles y adaptables.

 

¿Y esa gran presencia del rumbero de los rumberos, Jerry González, personaje y persona donde las haya?

Jerry era amigo antes de hacer el disco y, considerando, que Boris Vian era trompetista, era imposible encontrar a alguien  más idóneo que Jerry.

 

 

¿Te gusta “Beber”? (título del tercer tema del disco)

Obvio

 

 

¿Te consideras un “Snob”? (título del cuarto tema del disco)

No, al menos no a tiempo completo.

 

¿Cómo ves tu país ahora? ¿Te interesa hablar o denunciar algo de él con tu música?

No, en absoluto. A Argentina siempre lo veo fatal y a veces agradezco la distancia.

 

 

¿Eres un “Juerguista”? (título del noveno tema del disco)

Sí, absolutamente.

 

¿Cómo vas a enfocar la presentación de este disco? ¿En pequeños escenarios, en ambientes de teatro…?

Básicamente en el Teatro Alfil de Madrid a partir del 12 de noviembre. Desde el principio pensé que este repertorio era más interesante para teatros que para salas del circuito de rock o de garitos.

 

 ¿Algún proyecto deshonesto entre manos?

No. Supongo que haber cosechado mi propia marihuana, no es deshonesto.

 

Nada más, gracias por esos 15 sorbos frescos, canallas y emocionantes de tu Boris Vian. Si quieres añadir algo…

Sólo agradecerte el cariño y los comentarios que me has hecho desde el principio.

// Texto: MariaJo López Vilalta (La Morocha)

Fotos: Cristina Esperanza