Andrew Cyrille & Haitian Fascination

Andrew-Cyrille
Andrew Cyrille & Haitian Fascination

“Route de Frères” TUM Records, 2011

 

El quinteto Haitian Fascination del baterista Andrew Cyrille (1939) es una vuelta musical a los orígenes haitianos de sus padres, que a su vez le sirven para rememorar su niñez y el recuerdo de una visita a sus familiares en la isla con menos de diez años. En este grupo le acompañan el saxofonista barítono Hamiet Bluiett (nacido en 1940 e integrante del imprescindible World Saxophone Quartet), el contrabajista Lisle Atkinson y los músicos haitianos Alix Pascal (en guitarra acústica), y el percusionista y cantante Frisner Augustín. El quinteto degrana en “Route de Frères” un repertorio integrado por doce temas. Andrew Cyrille aporta cinco composiciones, Hamiet Bluiett recupera dos, Lisle Atkinson y Alix Pascal son los autores de un tema respectivamente, mientras que los tres restantes son un tema Andrew-Cyrille-pictradicional sobre espíritus usado en las ceremonias de vudu, un tema del compositor haitiano Nemours Jean-Baptiste, y un dúo de percusión entre Cyrille y Augustin (única improvisación del CD).

Tanto a Cyrille como a Bluiett se les suele situar dentro de la vanguardia del jazz, pero en esta ocasión su música está basado en unas composiciones que bucean en las raíces de la música haitiana y caribeña, a las que añaden puntualmente un toque espiritual habitual en la herencia del jazz post-coltraneano. El enfoque haitiano y caribeño está presente a lo largo de todo el disco y especialmente evidente en el tradicional Marinèt y Ti Kawpol de Nemours Jean-Baptiste que abren y cierran el disco respectivamente, pero también en el precioso Deblozay (recuperado por Alix Pascal de su repertorio), en C’mon Baby de Lisle Atkinson, la primera parte de la suite de Cyrille Route des Frères, en Mais (el dúo de percusión de Cyrille y Augustin), y en Isaura, vieja composición de Bluiett. Por su parte, son tanto Bluiett como Cyrille quienes aportan el aire espiritual con Sankofa y Spirit Music.

El resultado final se beneficia de las magníficas aportaciones de todos y cada uno de los músicos, tanto en composición como en su interpretación. En la música resultante no sólo está su respeto y admiración por la música del país caribeño (maltratado hace dos años por un terremoto del que todavía no se ha recuperado), sino por uno de los elementos fundamentales del jazz que es su capacidad de absorber cualquier tipo de música para transformarla en un lugar de libertad. |  Pachi Tapiz