Amparo Sánchez

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Amparo Sánchez

Madrid, Nuevo Teatro Lara

23 de marzo de 2010

El pasado día 23 tuvimos la suerte, además de una forma un tanto improvisada lo que siempre le da un cariz especial al asunto, de ver la sexta subida al escenario de Amparo Sánchez y el excelente sexteto que la acompaña para presentar las nuevas canciones del nuevo proyecto en solitario que la cantante granadina acaba de publicar.

La puesta en directo de las canciones que conforman Tucson-Habana (Pias 2010) responde al aire y la atmósfera que destilan: intimismo, sosiego y un halo de tristeza que flota constantemente por todas ellas para hacernos reflexionar y así, reafirmarnos en los valores positivos que tiene la vida. Lejos de la pomposidad y el carácter festivo que tenía Amparanoia, Amparo afronta un nuevo reto con un formato que resalta y hace que luzcan mucho más los parámetros y matices de su excelente voz. Una nueva propuesta donde el menos es más, donde el minimalismo de los arreglos hace que los temas crezcan y en la que los músicos que la acompañan en esta nueva aventura no tengan que tocar sus instrumentos, sino que tengan que acariciarlos para darle a las canciones el carácter y la unidad que necesitan para convertirse en el paisaje sonoro que realmente son. Con ese espíritu, Óscar Ferret se desliza sobre el piano y la melódica, Jordi Mestres esculpe los acompañamientos en su contrabajo, Carlos Falanga amasa con sus escobillas la batería, Cari Rossy Varona escribe los arreglos del cello, de la guitarra y el tres de Kaki Arkarazo rezuman los aires y olores de Sonora y La Habana, mientras José Alberto Varona demuestra una vez más el don natural que tiene sobre la trompeta y el fiscornio. Y es que la cantante ha sabido arroparse de los músicos idóneos para representar, y si, utilizo este verbo ya que sobre las tablas del Nuevo Teatro Lara se produjo una representación musical más que un concierto al uso, en un espacio pequeño e íntimo que es el que va a hacer que estos nuevos temas se hagan grandes. Myspace Relacionados //  Bruno Freire León