Amparo Sánchez

amparoSanchez EspiritudelSol
Amparo Sánchez
“Espíritu del Sol”, World Village | Harmonia Mundi, 2014

La granadina, pero internacional, Amparo Sánchez sigue en su particular conquista musical del mundo. Quizás por eso ficha ahora por el prestigioso sello francés World Willage. Es cierto que ya antes había recorrido el mundo entero tanto al frente de Amparanoia como con sus dos primeros y muy buenos discos en solitario. Pero ahora está presentando primero este nuevo disco en Alemania, Francia, Bélgica y Argentina. Eso sí, las presentaciones aquí serán el 9 de diciembre en la Sidecar de Barcelona y al día siguiente el El Sol de Madrid. Además esta luchadora incansable nos ha sorprendido también recientemente con un primer libro muy personal titulado La Niña y El Lobo (Ediciones Lupercalia) en el que no le importa tratar sus peores y traumáticas experiencias de su adolescencia.
Como en Tucson-Habana y en Alma de Cantaora cuenta con los Calexico, Joey Burns y John Convertino como sus dos músicos más destacados. Muchos de los temas están grabados además en su estudio de Tucson. Joey Burns aprendió mucho de Howe Gelb cuando militaban ambos Calexico en los gigantes Giant Sand (bueno también inspiró a ambos el tristemente desparecido Rainer Ptacek) y se nota en los sonidos que saca a sus guitarras. Además está muy bien secundado con la magnífica y muy presente slide guitar de Jordi Mestres en gran parte del disco. Es el caso de la inicial Plegaria o de la rumbera Mi gitana. En ambas también le acompaña con su voz Willy Fuego, presente también en otro buen montón de temas. Luces en el mar es caribeña y latina, con un ritmo insinuante cubano y el trombón de Joan Manel Margalef. Además Chalart 58 añade unas programaciones muy del estilo de las del Sandinista de The Clash. No
faltan las baladas desgarradoras como De este amor. Si se decide a sacar algún single de este disco, uno de los más apropiados por su ritmo latino alegre sería Hermosa y su contagioso estribillo en el que nos canta sin complejos de ningún tipo. En él además de los buenos punteos de Burns tenemos un buen colchón en el Hammond de Sergio Mendoza y la ayuda de la fronteriza trompeta de Jacob Valenzuela.
Tan sólo hay dos versiones en el disco, pero vaya dos versiones. La primera de ellas lleva la firma del gran José Alfredo Jiménez. Se titula El último trago y es una ranchera triste de ruptura que popularizó la incomparable Chavela Vargas. El violín y la trompeta, más los arreglos de Johnny Contreras le dan un sensacional aire a puro México. La otra versión es del Long long nite de Mano Negra. Siempre se le ha relacionado mucho con Manu Chao y no le ha importado cerrar el disco con una de sus canciones favoritas de su grupo. Le hace una gran segunda voz, además, el propio Joey Burns que también mete una furiosa guitarra. El piano de Sergio Mendoza le da un aire mucho más latino y rítmico. ¡Buena transformación!
Pero hay muchos más buenos temas propios. Así recuerda a los más fronterizos Giant Sand en la calmada y pausada De lluvia y barro con el gran dueto en la voz de Raly Barrionuevo y el turbio acordeón de Juan Sans. En la luchadora Río turbio le ayuda en coros y composición Malena D’Alessio. Además cuenta con un sample de la voz de José Mújica que debieran escuchar nuestros corruptos políticos. Suena a reggae mejicano que es una gozada y el rapeo de Malena pone la guinda a una gran historia. Ya hacia el final tenemos un tristísimo tema de rendición amorosa como No pudo ser que pone la piel de gallina. En Sin nombre regresan los aires mexicanos con la ayuda de Los Mariachis de Tucson.
También queremos destacar la gran presentación del disco en un estupendo digipack que contiene un completísimo libreto de 24 páginas con todas las letras, créditos y bonitas ilustraciones. ¡No hay nadie ni nada que detenga su espíritu de autosuperación y de lucha!  +Info | Relacionados | Txema Mañeru