Alejandro Vargas trio

Diablito baila, SGAE 2017

La mayoría de los premios que se otorgan a la música actualmente, poco o nada tienen que ver con la calidad del proyecto sino con la repercusión económica que comportará el haber premiado determinado proyecto. Pero debo reconocer, que en este caso nuestra SGAE (tantas veces criticada desde diferentes medios) ha escogido a este trio y su disco Diablito Baila SGAE 2017conducido por el pianista cubano Alejandro Vargas con la suerte de que un proyecto tan interesante haya podido ver la luz sin tener que acudir a la autoedición. Alejandro Vargas después de una carrera importante en Cuba decide apostar por Galicia y su escena emergente de jazz, y como no, tardará poco en encontrarse con LAR Legido, baterista y explorador de sonidos con el que ya llevan compartidos varios proyectos. También el contrabajista José Manuel Díaz, otro cubano residente en Galicia, juntó sus armas con las de Vargas en Miniaturas de Eugenio Granell. Música revelada, (2012). Si hubiese que colocar en las antiguas cubetas de discos, el trabajo del trio sería correcto que ocupase un espacio en la del jazz afro cubano, quizás cerquita de los trabajos de Ramón Valle, pero si no hay cubeta de sud áfrica a mí me gustaría que estuviese al lado de A Celebration del mágico Abdullah Ibrahim. Nueve composiciones de Vargas que nos muestran un universo que hay que explorar sin excusas. Epérate- comienzo, un minuto de impro con el piano sonando a madera a rica madera. Progreso, empieza con buen pulso el contrabajo de Díaz, y por detrás ya escuchó a Legido que me parece que juega con una máquina  de escribir o algo similar, ¡Qué tipo! Mientras el piano de Vargas se adentra en progresos que beben tanto de la música cubana como del gran Jarret. En África, siguiente tema ya no hay solución, Legido ha sacado toda la vajilla de su cocina y la ha puesto a percutir, incorporan la voz de Lázaro Ros (misterios de la técnica) y la pulsación del contrabajo de Díaz nos lanza en picado al centro de esa África orgullosa de sus raíces, la tierra que siempre quiso ser libre a pesar de que todos los gobiernos del mundo han intentado tenerla cautiva. El piano se erige como espuma blanca en un mar que se niega a trasladar más esclavos, un tema impresionante, las percusiones de Legido hipnóticas. Canpamipá Guayabo y Canpamipá Conuco dos espacios para la serenidad, cascadas de notas en el piano que dibujan escenas cotidianas del cariño de este hombre por su tierra, en el primer tema él sólo, en el segundo con un trio que juega a recrear los grandes tríos del jazz pero sin dejar de poner esas gotitas de Cuba necesarias para que le combinado este impresionante. Zafra, Lecuona y Cervantes se cuelan con permiso, alegría y compás. Canpamipa Cenizas, volvemos  a la serie, pero ahora la sección rítmica acompañará la tristeza de Vargas, desde la negritud de todas las músicas que han servido para aguantar el llanto. Un tema que contiene, que aguanta impidiendo que el tiempo nos arrebate aquello que queremos recordar sin prisas. El diablito baila, cambio de registro, vuelve la voz grabada de Lázaro Ros (que usó para cantar a los Orishas) Legido adorna con campanilleos varios el trayecto, Díaz da profundidad con su contrabajo y cuándo la voz se retira aparece lisonjero el piano de Vargas para alegrar con su danza el ánimo del oyente y diablito no debería tener más remedio que bailar, pero no cualquier baile, bailes de júbilo, de explosión. Para cerrar el disco Epérate final, cerrando el círculo que empezó, volviendo a la madera, a las tripas, al principio de todo para poder investigar con una música libre, que tan pronto remite a los primeros creadores como Errol Garner como a la música contemporánea, sin dejar de pensar nunca en Cuba. Además el disco tiene ilustraciones de Alejandro Vargas y de Rocío Alén que completan un trabajo hecho con buen gusto, los colores, los dibujos, las anotaciones, todo adquiere un sentido dentro de la obra. Genial.  + info | relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *