Albert Sanz Trío

AlbertSanzTrio
Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona
Luz de Gas, Barcelona. 18 de noviembre de 2012

No llenaron la sala, pero algunos buenos músicos entre el público confirmaban lo acertado de la elección. El joven pianista valenciano, estaba que se salía de contento, repetía hasta la saciedad lo que significaba para él tocar con estos dos grandes maestros, Colina lo miraba recriminando tanta adulación, pero la verdad es que no es para menos. Al Foster a la batería, Javier Colina al contrabajo y Albert Sanz al piano presentaban O que será, Contrabaix 2012 un disco donde Sanz ha escogido dos compositores brasileños, Iván Lins y Chico Buarque y en formato de trío de jazz ha revisado estas pequeñas joyas atemporales. Empezaron la noche con un par de composiciones de Lins, a la segunda, Foster ya se había sacado la chaqueta y demostraba que a pesar de su edad (el mes próximo cumple 70) está en plena forma, con una batería sencilla pero una pegada contundente y precisa, me maravilló su sentido del ritmo, en mi cabeza aquel West 42nd Street que grabara con el quinteto de Gary Bartz, Candid 1990 (gran reserva). Después Mil perdones de Buarque, Albert Sanz conoce muy bien su instrumento y aun que en otros trabajos puede apostar por sacarle los sonidos más libres, sabe que ahora toca recoger toda la lírica de los compositores brasileños, delicadeza y poesía. Vuelven a Lins con Soberana rosa y la magia de Colina ya está en escena, subiendo y bajando por el mástil, pellizcando, jugando, este músico necesita tocar su instrumento de esa manera tan especial, sino no sería Colina, estoy seguro que muchos de los presentes somos seguidores fieles del navarro. Se salen del disco para hacer Miedo de amar de Jobím, después se quedan solos Colina y Sanz y vuelven a Buarque con Mar e lua, que maravilla. Oh que será, aun que sea la más conocida, son capaces de reinventarla sin faltarle al respeto.  A continuación un tema de Albert, donde Colina y Foster trabajan al unísono para domar esas formas más libres. Aun que pretenden marchar, un público en pie les pide que vuelvan, nos ofrecen un tema de Dexter Gordon y Colina se marca uno de esos solos que te dejan tocado para un buen rato. Una noche entrañable, un concierto de tres músicos que versionan a dos grandes de la composición, ni más  ni menos, una buena velada musical. + info | relacionados | Candido Querol