Albert Pla y Diego Cortes

Albert-pla-tenemos-un-problema
Albert Pla y Diego Cortes

Teatre Poliorama Barcelona 20 de marzo del 2012.

Aun que no conozco las intenciones de Pla, el echo de que estuviese ofreciendo un par de bolos con Comelade y ahora lo haga con Diego Cortes, en el mismo sitio, parece apuntar a que podría repetirlo con otros invitados de lujo como podría ser Joan Miquel Oliver, bueno es una idea. Lo que está claro es que Albert Pla consigue que durante casi dos horas el público ria, coree, disfrute de un espectáculo que es mucho más que un concierto. Cuando empezó con un par de canciones de amor, él solo con su guitarra y nos contó la historia de La sequia de aquel maravilloso Ho sento molt PDI, 1989, parecía que el tiempo se detenía y que todo era igual que hace 23 años, pero a lo largo del espectáculo pude comprobar que el de Sabadell cada día disfruta mas moviéndose en escena, aquel sillón que le servia de escondrijo para poder decir las cosas que soltaba en una época difícil ya no es necesario, ahora puede ser todo lo irreverente que quiera y además saltar, pasear y irradiar felicidad. El segundo tema fue el maravilloso viaje donde pudo encontrarse con Antonia Font, tema que ya había interpretado con Comelade, pero bueno, le perdonamos. Aparece Diego Cortes y nos explican a dúo la gran diferencia entre el bien y el mal, y un Añoro de Supone Fonollosa, 1995, recuperan el Somiatruites del espectáculo con Pascal, pero le da un aire nuevo que me convence. Un Lola y nos deja con ese monstruo de la guitarra que solo con su instrumento y una caja de efectos consigue dar un garbeo por la música del maestro Paco de Lucia revisada desde unos sonidos que consiguen poner de pie al público, impresionante. Volvemos con Fenollosa y la mejicana Sufre como yo, una escena irrepetible en Enterrador de cementerios cuando baila con la guitarra convertida en la viuda de un republicano. Resistencia, Ventegenarios, y como no, especial No solo de rumba vive el hombre, BMG, 1992 por algo estaba allí Diego Cortes, revivió Carta al rey Melchor, con el comentario sarcástico de que (mejor les hubiese ido a las princesas conmigo) genial. Joaquín el necio y El bar de la esquina para un servidor tienen unas letras que nunca caducan, después de tantos años suenan igual de frescas y ocurrentes que el primer día. Un tema sobre 25 ojos que no conocía, Una Juerga catalana de gran duración, me olvidaba de toda una historia sobre como es posible incendiar todo Estados Unidos, La colilla, uno de los momentos mas teatreros de la noche  y al final otra locura de sonido con un Diego Cortes inspirado en la maravillosa versión de Lou Reed para explicarnos El lado más bestia de la vida, genial. www.albertpla.com relacionados // Candido Querol