Alasdair Fraser & Natalie Haas

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Alasdair Fraser & Natalie Haas

“Abundance”, Culburnie Records / Resistencia 2013

 

Alasdair Fraser está considerado como uno de los mayores y mejores intérpretes del violín escocés. A lo largo de su vida ha situado su instrumento en lo más alto de la sonoridad celta y la ha exportado a diferentes confines del planeta. Tanto se ha exportado, que hasta el mismo ubicó su residencia en California, en concreto en Moon Valley, un lugar rodeado de secuoyas, próximo a la hospitalaria Santa Cruz, y a tiro de piedra de San Francisco (EEUU). En éste su hogar, Fraser organiza periódicamente “Valley of the moon fiddle camp”, unas jornadas dedicadas al violín y a la música celta que cualquier intérprete de estos tipos de música desea conocer. Una de las alumnas aventajadas de estas experiencias con el maestro es Natalie Haas, una chelista, y media naranja musical de Alasdair en este álbum y en otros tres que han publicado con anterioridad. Su debut se realizó en 2004 con Fire and Grace, elegido disco del año por los Premios de la música tradicional escocesa. A éste le siguió The moment (2007) i Highlander’s farewell.

El nuevo Abundance continua la senda de sus hermanos mayores pero cuenta con ciertos detalles que le dan personalidad propia, como por ejemplo invitados y algún tema concreto.

Por ejemplo, los invitados son: Donald Shaw, piano (Capercaillie); James Macintosh (Shooglenifty), percusión; Corey DiMario, bajo; Dominick Leslie, mandolina; Brittany Haas, violín; Hanneke Cassel, piano; Stefan Amidon, percusión, Kai Welch, trompeta i Oscar Utterström, vientos.

Y entre los temas destacados, nos encontramos con The referendum, compuesto por Alasdair para la visita que realizó el primer ministro de Escocia, Alex Salmond al curso de violín que el músico organizó en Sabhal Mor Ostaig, en la Isla de Skye.

Abundance respira virtuosismo, tradición, emociones y clasicismo. Es una buena mezcla de espíritu tradicional junto a una visión contemporánea. En ocasiones desearías poder estar frente a los músicos para disfrutar de una cerveza y contagiarse de la vitalidad de los ritmos y esencias, como por ejemplo en The Corrie Man. Posteriormente, temas a dúo y otros con acompañamiento instrumental se suceden contagiando diferentes emociones. En otros momentos, el clasicismo se vuelve protagonista y violín y chelo se convierten en auténticos instrumentos de cámara, más alejados del polvo y la sensación más ancestral.

Visto de esta forma, Abundance conquistará diferentes sensibilidades en un abanico amplio ya que puede conquistar los corazones más alejados de la tradición celta y, a la vez, a todo aquel que se sienta igualmente atraído por estos sonidos que vienen de antaño y de muy hondo. + Info | RelacionadosAntonio Álvarez