Agricantus

Agricantus
Agricantus
“Kuntarimari”, Discmedi / Warner, 2013
 
Desde la tierra de Franco Battiato, léase Sicilia, viene este dúo formado por los vocalistas Tonj Acquaviva y Rosie Wiederkehr. Su música es un crossover difícil de encuadrar, donde colisionan la sutileza mediterránea con la música new age y una espiritualidad de lo más mayestática. Los sintetizadores, sampleados y programación se dan la mano con instrumentos de lo más exótico, caso de la flauta india, el charango, el duduk, la flauta nepalí basuri, el dumbek, la darbouka, la kena boliviana, la flauta kaval turca, el cajón, la flauta y violín chinos….en un amplio catálogo de instrumentos que parece rebuscado a conciencia para pergeñar esta colección de diez canciones de lo más sutil. La aleación de voces, ora vaporosas ora melódicas, y en la tradición del Mare Nostrum, encuentran el acomodo perfecto entre loops y secuenciadores sin por ello perder su poso de espiritualidad. Pero no todo queda reducido a los designios de esta pecualir pareja. Les acompañan en las voces la neozelandesa Tamar McLeod Sinclair, con sus raíces polinesias y maoríes; el tunecino Mounir Troudi, anclado en la tradición sufí; el turco Onur Erbas; y su compatriota, el DJ, periodista poeta, y activista Jaka. Además se valen de las guitarras y bajos de Lutte Berg; el bouzoki y baglamas de Mauro Seguro, el bajo eléctrico de Guillermo Mokotoff y la flauta bansuri de Binod Katuwal. Al escuchar estos temas de títulos evocadores como Bosforo, Sema Simdi, Haka-Maorí, Suk o Les aïgues llegan efluvios de la música etérea forjada por el camerunés Wes Madiko, de la irlandesa Enya, o el japonés Kitaro, aunque en este caso su propuesta sea instrumental. En el cuidado libreto interior dan pisas acerca de la naturaleza de su música, donde la peculiar idiosincracia de esas tierras volcánicas con promontorios como el Etna, el Vulcano, el Estromboli o el Vesubio, y el mar Mediterráneo como punto de encuentro de culturas tan ricas y diversas como la árabe, la turca, o la balcánica, ejercen como poderosas influencias de su mística forma de hacer en el pentagrama. Todo esto se percibe en las tonadas de Agricantus. Desde las fases lunares y su influjo en las mareas, hasta el arrullo de las olas de este mar tan cercano para nosotros que es el Mare Nostrum, un cruce de civilizaciones donde cabe esa forma tan exuberante de sentir en Kuntarimari. + info I relacionados I Miguel Ángel Sánchez Gárate