African Pearls – Congo 70 Rumba Rock

congo-70.jpg Varios
"African Pearls – Congo 70 Rumba Rock”
Discograph / Karonte

“A finales de los años 40, las influencias del jazz y de las músicas europeas y cubanas llegaron a las dos riveras del rió Congo. Esto propicio el nacimiento de un nuevo estilo de música, la rumba. En Leopoldville (que más tarde se convertiría en Kinshasa) y en Brazzaville, la rumba reinó hasta finales de los 50’. En términos de puro baile, nadie pudo batir las orquestas congolesas y sus audiencias. En 1960, la llegada de la independencia dio nacimiento a una verdadera identidad cultural congolesa, que pasó  sobre todo por su música. En 1971 el país se convierte en Zaire y se refuerza una política de autenticidad. Los músicos se deshacen de sus influencias e inventan el sonido de la África moderna, la rumba rock ”. Esta nota introductoria que podemos encontrar en el libreto de este doble CD, viene a explicar brevemente las circunstancias que propiciaron una época dorada en la música congolesa y el nacimiento de un nuevo estilo musical. Esto aceleró también la proliferación de numerosas bandas que eran verdaderas maquinas hechas para bailar. Orquestas como la African Jazz, la OK Jazz de Franco, la Bombenga Vox Africa, Tabuley Rochereau y cientos más, tocaban asiduamente y grababan sus canciones. Una muestra de todo ese esplendoroso archivo musical se refleja en esta compilación. Resulta todo un lujo poder recuperar canciones clásicas de los grupos nombrados o también de Papa Wemba y sus proyectos de Viva la Musica y Zaiko Langa Langa, Dr Nico, Bantous de la Capitale, Franklin Boukaka con un joven Manu Dibango o descubrir joyas de Lipua Lipua o del Trio Madjesi Sosoliso. Esencialmente son canciones con sonido añejo pero muy dinámicas, donde la guitarra rítmica mantiene el protagonismo, se producen esos cantos de llamadas y respuestas y el ritmo te mantiene en continuo movimiento. Recapitulando aquí podemos encontrar veintitrés temas de larga duración (no bajan de tres minutos y llegan hasta los doce), que aprovechan al máximo las posibilidades del CD (75 y 77min), y que se traducen en una invitación a descubrir una música que pertenece a la historia y cultura de un país. Quizá la única pega que se le puede poner es que el interesante texto del libreto solo esté en francés e inglés. // Miguel Amorós.