26è Mercat de Música Viva de Vic

RaimundoAmador mmvv2014
26è Mercat de Música Viva de Vic

Vic. Barcelona.Del 18 al 21 de septiembre de 2014

A estas altura de la película, 26 ediciones ya, nos gustaría pensar que cualquier lector de estas paginas virtuales conoce lo que es y significa el Mercat de Música Viva de Vic. Pero si es que no, explicaremos brevemente que se trata de eso, un mercado donde el producto que se ofrece es la música y donde evidentemente hay compradores y vendedores. Los artistas presentan sus propuestas en diferentes espacios de la ciudad, a menudo en conciertos cortos (entre 45min y una hora) y un gran número de profesionales del sector se mueven de escenario a escenario para ver el mayor número posible de ellos. En total fueron casi sesenta conciertos, de los cuales, una veintena eran estrenos de disco, o de espectáculo. En los cuatro días que duró el Mercat, la ciudad de Vic se llenó de música, no solo en los espacios profesionales, sino también por sus plazas y calles. Hay que destacar que esta edición estaba especialmente dedicada a la memoria de Peret.
En ese baile de escenarios y conciertos nos movimos también nosotros, y aunque teníamos un programa preestablecido y un recorrido programado, lo normal es que cambie, así que al final el resultado fue este:
El primer concierto que pudimos disfrutar fue justamente el que protagonizaba la inauguración de Mercat. Una producción especial para la ocasión que unió las canciones del catalán Roger Mas junto a los arreglos musicales del pianista brasileño Benjamim Taubkin. Arropando esos nuevos caminos musicales también estaban Ari Colares a las percusiones y Roger Conesa a los vientos, bajo, guitarras y ukelele. Y la verdad es que no le sentaron mal la bossa, la samba o el jazz de aire oscuro a esas “antiguas” composiciones de Roger. Tal y como él mismo dijo, estuvieron mucho tiempo preparando algo que luego se les pasó rápidamente. A nosotros también se nos hizo corta la hora y cuarto de actuación, pero eso hay que considerarlo como algo positivo.
Tras ellos pudimos disfrutar de Calima. Juanlu dirige esta banda desde los inicios y ya nos tiene acostumbrados al cambio de músicos y cantantes, así que casi no nos sorprendió que incorporara a Lisa Baute (ex Las Migas) al violín o a la japonesa Natsuko Sugao a la trompeta. Eso sí, desde que Bea García se hiciera cargo de las voces, la banda ha ido creciendo. Aunque ella también, además de cantar ahora domina la escena y se interrelaciona simpáticamente con el público. Presentaron su último disco hasta la fecha Lumbre… Canciones de Carromato y nos embelesaron con esos ritmos flamencos, mediterráneos y gitanos.
17Hippies MMVV2014Casi sin descanso seguimos con el grupo alemán 17 Hippies, que presentaban su undécimo disco Biester, y si los conocéis ya sabéis que sus conciertos son puro deleite para cualquier amante de la buena música. Ahora giran en una formación de doce músicos multiinstrumentistas que siguen intercambiándose el rol de cantante en cada tema. Además tienen una habilidad especial para recrear canciones tradicionales de cualquier rincón del planeta y son capaces de pasar de Albania a México, por ejemplo, sin resentirse melódicamente. Intercalaron temas instrumentales y cantados, pero acabaron haciendo bailar a todo el público.
Aunque si hablamos de bailar, nombremos a Flavia Coelho. Esta brasileña instalada en París desde hace años, vino a sustituir a última hora a Zebda (por problemas de garganta de uno de sus cantantes), pero llegó y arrasó. Con un efectivo trío (aunque con bases grabadas), lo suyo es una mezcla muy dinámica de forró, samba, bossa, dub, reggae y ragga, de hecho su primer disco se llamaba Bossa Muffin. Ahora acaba de editar su segundo, Mundo Meu, que fue el que presentó. Flavia demostró que es un autentico torbellino es escena, cantó, bailó, tocó percusión y sintonizó con el público muy fácilmente. No nos extrañaría nada que volviera pronto por aquí.
Todo esto (y mucho más) ocurrió el jueves. El viernes empezó con la “nueva cara” de Adrià Puntí. Y digo nueva cara porque con este singular genio, nunca sabes que puede pasar. Pero para romper con cualquier prejuicio hizo un concierto pletórico de forma donde alternó canciones antiguas con nuevas. Tocó piano, a solas y con banda (power trío de guitarra, bajo y batería), tocó guitarra y hasta se atrevió a hacer algún solo. Todo en un entorno de pop-rock pero con su indudable sello personal. ¡Que bien que volviste Puntí!.
De él pasamos al francés Féloche, aunque a tenor de la verdad, apenas pudimos ver quince minutos, pero nos quedamos bastantes sorprendidos. Presentaba Silbo su segundo disco que está producido por Philippe Cohen Solal (Gotan Project) y donde mezcla chanson, rap, blues, rocksteady o cualquier cosa que se le ponga delante. Para hacerse una idea de su extravagancia explicaremos que le acompañaba un trío con una corpulenta cantante que hacía coros (a lo diva de opera) y controlaba un aparato de efectos, un violinista y un contrabajista, mientras Féloche cantaba y tocaba la mandolina. Especial de verdad.
Volvimos a la tierra de la mano de La Cafetera Roja. Este grupo compuesto por músicos de Francia, Austria y Cataluña reside en Barcelona, pero actúa bastante más en Francia. Quizás es porque musicalmente se mueve entre el trip-hop y el hip hop y le añaden retazos de música latina, pero todo bajo un sello de elegancia y alta calidad. Esperamos que tengan algo de suerte y puedan actuar más por aquí, porque su propuesta lo merece.
Después de ellos vimos el nuevo espectáculo de Raimundo Amador, “La Leyenda del Gitano Eléctrico”. Todo empezó con unas sugerentes proyecciones con imágenes de toda su trayectoria y que inducían al repaso musical que Raimundo hizo. Allí cupieron canciones de Veneno, Pata Negra, de su carrera en solitario o esas electro-flamencas versiones de grandes temas de Allman Brothers, Prince, Lenny Kravitz o Jimi Hendrix. Acompañado por sus fieles Pepe Bao al bajo, Ricardo Marín a la guitarra, Israel Varela a la batería y sus hijos Raimundo Amador Junior a las percusiones y Carmen Amador a las voces, su show se escoró más hacia el lado eléctrico, pero con él, el disfrute está asegurado. Esperamos que pueda internacionalizar su propuesta porque su rock&blues&flamenco es único.
Otra actuación fuera de serie fue la de La 33. ¡Tremenda la banda!. Estos colombianos llevan desde 2001 agitando con su salsa brava, o salsa urbana, y su directo es impresionante. Tres cantantes, tres percusionistas, cuatro vientos, bajo y teclados para que no dejes de bailar. Sus actuaciones son certeza de fiesta.
Ver después a O Sonoro Maxín tuvo algo de shock, pero su mezcla heterogénea de cumbia gallega, reggae y rock también concentró a muchos amantes de la fiesta, y con ellos, la tuvieron.
Nuestro maratón musical del viernes acabó (al menos para mi) con Rapsusklei & The Flow Fanatics. Presentaban también su nuevo trabajo, RealityFlow, donde sus rapeos inteligentes defendidos con una buena banda significan un gran paso adelante, no solo del rapero zaragozano, sino del hip hop en español.
El sábado lo empezamos con Marlango, un grupo que quizás sorprendía verlo en el Mercat, pero de calidad contrastada. Su pop de arreglos jazzisticos conquistó a una platea entregada.
Los que también se encontraron a un público entregado fueron Manel. No vamos a descubrir ahora a este grupo de éxito mayúsculo, sobre todo en Cataluña, pero a pesar de tener un discurso demasiado tranquilo, la belleza de sus composiciones lo suple con creces. Además, abarrotaron la Plaça Major de Vic y pusieron a todos a cantar sus canciones.
KepaKunquera MMVV2014Otro compositor e interprete enorme es Kepa Junquera. Trabajador incansable, emprendedor de mil proyectos diferentes y que nunca tiene un no para cualquier propuesta interesante. En este caso vino rodeado de las siete “brujillas” de Sorginak. Siete jóvenes que cantan, tocan percusión (panderos cuadrados, panderetas o las cajas metálicas de pimentón) y también interpretan bailes folclóricos. Junto a ellas hizo lo que él mismo definió como “una pequeña historia de la trikitixa” y que le sirvió para hacer un excelente repaso a algunos de sus temas más emblemáticos. El final con el clásico Boj Espok fue especialmente festivo.
Tras la buena onda con el bilbaíno, pasamos a la fiereza rítmica de los granadinos Escorzo. Otros que también estrenaron disco, Camino de Fuego, y aunque esperábamos un concierto dinámico, lo suyo fue quizá demasiado contundente. Es lo que tiene querer concentrar en 45min lo mejor de la carrera de una banda. A pesar de su enorme energía y el disfrute que tuvimos, un poco de variación al set list no le hubiera ido mal.
Cambio total de estilo para ver el nuevo proyecto de Raúl Rodríguez. Si no lo conocéis, tal vez os suene que es el hijo de Martirio, a la cual acompaña últimamente, que también ha formado parte durante muchos años de la banda de Kiko Veneno, que ha producido el segundo disco de Las Migas o que fundó el malogrado, pero excepcional grupo Son de la Frontera, además de incontables colaboraciones con múltiples artistas. Con todo ese bagaje, y mucho más, ha emprendido está nueva aventura que como dice la información “se trata de un proyecto de investigación creativa sobre el mestizaje en la cultura flamenca”. Su estreno tuvo lugar en el festival Etno-Sur y aunque allí tuvo muchísimos invitados, aquí se presentó en formación de sexteto. Raúl cantando y en el tres flamenco (que él mismo ha creado), Mario Más a las guitarras, Aleix Tobías a la batería, Guillem Aguilar al bajo y Acari Bertrán y Ángelo Manhenzane a las percusiones. El gran trabajo de antropología musical que ha hecho Raul demuestra que no hay tantas diferencias entre las culturas y que todo está ligado. Así que su original mezcla de flamenco, rock, blues y son le llevan a un lugar nuevo, pero que a la vez nos suena familiar y agradable. Su concierto fue de los más sobresalientes del Mercat y esperamos con ansiedad su primer disco.
Tras él los festivos y reivindicativos Bongo Botrako. Los tarraconenses tienen un gran directo y saben como llegar a la gente y como hacerles bailar. Fieles al “baila y piensa” cumplieron su objetivo y casi agotaron nuestras energías.
El punto final de nuestro particular recorrido fue con el mexicano Instituto Mexicano del Sonido. Tienen grandes y efectivas canciones y lo demostraron. Aunque nos pareció que Camilo Lara se enfadó algo con el público por su apatía. Pero nosotros lo disfrutamos.
Resumiendo diremos que nuestro balance musical fue muy positivo y según los organizadores los números (asistencia de profesionales, público, etc.) también, así que nada que objetar. ¡Nos vemos el año que viene!. +Info | Relacionados | Miguel Amorós | Fotos: Pere Masramon.