20º BarnaSants 2015

BarnaSants 2015
20º BarnaSants 2015
Desde el 24 de enero al 14 de abril de 2015

Año de celebraciones, una alegre y otra no tanto, para BarnaSants. Tal como explicaba su director, Pere Camps, en la fiesta de presentación del mismo, en la antigua fábrica Damm, este año el festival cumple su 20 aniversario. Que un festival de esas características se mantenga durante todo este tiempo, es un logro importantísimo. La otra celebración es la ausencia, desde hace también 20 años, del gran Ovidi Montllor.

BarnaSants nació en 1996 como un festival de resistencia, en un momento en que la música de los cantautores, una música que hacía pensar, y que estaba devaluada por eso mismo por la modernidad, que no quería malos rollos. Ese mismo espíritu de resistencia es el que impulsa a BarnaSants en este 20 aniversario, porque la situación así lo requiere. Y en esa misma línea, el homenaje a Ovidi Montllor, a quien describía el director del certamen como uno de los grandes puntos de referencia de la cultura catalana y con unas propuestas, en todos los ámbitos en los que trabajaba, música, teatro, poesía, con un sistema de valores que coincide con aquellos que defienden este certamen. Del propio Ovidi Montllor se ha tomado el lema del evento: Volem el pa sencer [queremos el pan entero], una frase sacada de una canción suya en la que dice que no hemos de conformarnos con las migajas que nos echen para hacernos callar.

Para ello, se ha programado el concierto inaugural con la presencia de Toti Soler, el que fuera su inseparable amigo y guitarrista, junto a la cantante Gemma Humet y el actor Joan Massotkleiner, que nos acercaran el espectáculo L’Ovidi, poema sense acabar. También la clausura del festival estará dedicada a él, con la presencia de Mercè Sampietro, Eduard Iniesta y Llúcia Vives ofreciendo El(s) poeta de l’Ovidi. Entre uno y otro, la presentación del libro L’Ovidi poeta de Jordi Tormo; la puesta en escena, en Alcoi, de Ovidi Simfònic; el montaje, sobre su obra, que propone Arturo Gaya junto a Quique Pellicer y Paco Prieto; la coproducción con el CAT de Ovidi Popular bajo la dirección de Pau Figueres y Tóbal Rentero; el recital de Verdcel dedicado a él; y el espectáculo multidisciplinar, Homenatge a T, bajo la dirección de Pepa Miralles y la interpretación de Rosanna Espinós y Pep Sellès. Todo referente al personaje que, como dijo Pere Camps, nos quiso dejar demasiado pronto.

Un festival que, como en estos últimos años, durante sus casi tres meses de duración, desde el 24 de enero hasta el 14 de abril, nos apabulla, en el mejor sentido del término, con un centenar de actuaciones que, este años, se han centrado en los artistas catalanes: Anna Roig, Adrià Puntí, Marc Parrot, Quico Pi de la Serra, Cesk Freixas, Marina Rossell, El Niño de la Hipoteca, Miquel Abras, Rafa Xambó, Alidé Sans, Sanjosex, Sílvia Comes, Joan Dausà, Roger Mas, Xavier Baró, Verdcel, Maria del Mar Bonet (acompañada de Amancio Prada), Feliu Ventura, Gerard Quintana con Xarim Aresté, Joan Isaac, el grupo Rosa Luxemburg, Pau Alabajos, Rusó Sala, Le Croupier, Dani Flaco, Miquel Pujadó, Joan Amèric, Enric Hernàez, Montse Castellà, Joanjo Bosk, Pau Vallvé y el occitano Andreu Valor.

Pero, por supuesto, un festival de esas características se ha de abrir a otros escenarios, y desde la Comunidad Europea nos llegan Ángel Petisme, Paco Ibáñez, Joaquín Carbonell, Ismael Serrano, Kiko Veneno, esta vez en compañía del uruguayo Martín Buscaglia; Javier Krahe, Pablo Guerrero, Carlos Chaouen, Pedro Guerra, el grupo O Vals Das Mouras, i también los ganadores del premio BarnaSants de la pasada edición, Javier Ruibal y Jabier Muguruza; que compartirán protagonismo con los italianos Carlo Donnedu, Carmine Torchia, Alesso Arena y el grupo Olden; el checo Jaromír Nohavica y los portugueses Maria de Medeiros y Joao Afonso, entre otros.

Y, finalmente, los procedentes del otro lado del Atlántico: el hondureño Guillermo Anderson; los cubanos Yhosany Palma, Eric Méndez e Ivette Letusé; los argentinos Edgardo Cardozo y Ana K. Garcia, esta última a dúo con el peruano Gadafi Núñez; la también peruana Miryam Quiñones, el colombiano Alejo Garcia, el venezolano Jorge Tylki, la costarricense Rosa Sánchez, y el brasileño Víctor Salvatti.

Una nómina de artistas extensísima y variada, de la que no queremos destacar a ninguno, aunque nosotros, por supuesto, tenemos nuestras preferencias, porque de lo que hoy hablamos aquí es del conjunto del festival. Unos artistas que se repartirán entre 29 salas de 14 municipios de Catalunya, Valencia y las Islas Baleares. En un festival que, como cada año, entregará, al final del mismo, el premio al Mejor Concierto; el premio al Activismo Cultural y el premio al Reconocimiento de toda una Trayectoria.

Con toda esta cantidad de datos, por los que pido disculpas, os podéis hacer, aquellos que no lo conozcáis, una idea aproximada de lo que representa este acontecimiento que, junto a el italiano Festival Tenco, se puede considerar como el más representativo en Europa de los dedicados a los cantautores, donde los textos, los poemas, tienen una presencia fundamental.

Por su misma intención internacionalista y de trasmisión de culturas, este año, BarnaSants, se extenderá a Cuba, y a Madrid en fechas posteriores, como nos explicaba Pere Camps, en un intento de normalizar y llevar esta cultura de cantautores a otros lugares, fuera de su entorno, en los que no son tan conocidos.

El acto acabó con un grupo nutridísimo de artistas en el escenario para la foto de familia, y con cuatro actuaciones, las de Jordi Montañez, Meritxell Gené, Olden y Rusó Sala, como un generoso aperitivo de indiscutible calidad, preludio de lo que durante estos meses va a dar de sí el Festival BarnaSants, fundamental para entender un tipo de música que siempre tendrá su lugar de honor en el mundo cultural. + Info | Texto y foto: Federico Francesch | DESAFINADO RADIO