18 Fira Mediterrània de Manresa

FiraManresa2015
18 Fira Mediterrània de Manresa

Manresa. Del 15 al 18 de octubre de 2015.

La Fira Mediterrània de Manresa ha llegado, este año, a su mayoría de edad. Cuando uno cumple 18 años, generalmente hace, o tiene la intención de hacer, cambios en su vida. En el caso de La Fira, han sido cambios de consolidación, de estructura e, incluso, de presentación ante los demás.

Se ha consolidado la celebración de la misma en el mes de octubre, que ya se probó el año pasado, y que ha reportado, según los organizadores, y también el público, únicamente ventajas. También se ha mantenido el traslado de la Taverna de La Fira, ahora Taverna Estrella DAMM, a los jardines del Parc del Casino, dejando la Plaça de Sant Domènec, como un espacio para actividades al aire libre, muchas de ellas participativas.

Entre las novedades estructurales, pocas, (porque ya se sabe, si funciona, no lo cambies), está la de rodear La Taverna de pequeños quioscos con ofertas gastronómicas muy variadas, añadiendo una zona de picnic, lo que hará que al ponerlos fuera de la misma, no como estaban el año pasado, se eviten algunos de los pequeños colapsos que, en algún momento, se habían producido en su interior.

El tercero, el más evidente y, por supuesto, más radical, es el del cambio de formato, de indumentaria, con el símil del adolescente, de la presentación de La Fira. Hasta ahora, era un artista invitado el que preparaba un espectáculo para inaugurarla. Recordamos la triste circunstancia del pasado año cuando Peret, nos dejó antes de poderlo hacer, como estaba previsto. Pero este 2015, no será uno ni dos, sino tres, los que, de forma coordinada, darán el pistoletazo de salida al festival. Pero no tres músicos, o al menos no directamente músicos, sino tres referentes de la cultura catalana como son, Màrius Serra, al que denominaremos ludolingüista, para abreviar; Xavier Albertí, este sí, más relacionado con la música y director del Teatre Nacional de Catalunya;  y Carme Ruscalleda, posiblemente la más mediática de ellos, cocinera poseedora de cinco estrellas Michelin, entre sus dos restaurants de Sant Pol de Mar y Tokio. Serán ellos tres los que nos presenten, en pequeñas performances cada una en espacios y días distintos, estos pregones que tienen como leitmotiv reivindicar irónicamente que las lenguas, la música y el tenedor tienen, primigeniamente, su origen en Catalunya.

Vayamos al apartado más vistoso, más cercano al público en general, como es la programación musical. Dividida en diversos tramos, nos presenta una selección muy cuidada de artistas muy diversos, todos ellos con evidentes conexiones con las llamadas músicas del mundo, que es, sin duda, la característica que distingue a La Fira. Alrededor de 300 actividades, más de 100 agrupaciones artísticas, 35 estrenos y 8 coproducciones hace imposible que en este espacio podamos reseñarlos a todos. Será con ese subjetivismo que siempre tiene uno al escoger, que citaremos algunos de los que, para nosotros, pueden ser los espectáculos más interesantes del festival. Sin citar día ni hora ni lugar, que los encontraréis en la web de La Fira, destacaremos entre los músicos a:

Tomatito y su propuesta familiar; los incombustibles británicos, Asian Dub Foundation Sound System; Cheikh Lô y su nuevo disco Balbalou; la etíope/israelita Ester Rada; la palestina Kamylia Jubran; Carmen París en un trabajo conjunto con la marroquí Nabyla Maan; La Yegros que desde Argentina nos trae su mezcla de música electrónica y cumbia; los portugueses Contracorrente con su homenaje a la música de protesta; Roger Mas que presentará su nuevo disco, Irredempt,  con la única compañía de una guitarra; la presentación del nuevo y esperadísimo trabajo de Carles Dènia i la Nova Rimaire, L’home insomne, donde vuelve, nuevamente, a inmergirse en la esencia musical valenciana; The New Catalan Ensamble, que partiendo de la música tradicional catalana exploran nuevos territorios; y el homenaje a Ovidi Montllor, Ovidi Popular, 20 anys!, una producción del Festival Tradicionarius en la que intervienen Jordi Fábregas, Miquel Gil, Pep Gimeno Botifarra, Toni Torregrossa y Celdoni Fonoll.

También son prometedoras las presencias de los ucranianos Dakhabrakha; la Bandadriatica; German Díaz y su método cardiofónico; Joan Garriga y Carles Belda entre catas de cava; Clara Andrés, desde Valencia; o la propuesta del Concurs Sons, que cada año nos ofrece agradables sorpresas, como fue el caso de Riu, el grupo ganador de 2012 y que este año vuelven a Manresa con su trabajo Abans tot això eren camps [Antes todo esto eran campos].

Pero no solo de música vive La Fira. También encontramos espectáculos multidisciplinarios, de teatro, de danza… Destacaremos el que presentan el singular cantaor Niño de Elche junto a la bailarina María Muñoz, estreno absoluto; el último trabajo de Organik, desde Euskadi; la unión de la Cobla Sant Jordi, con la Kulnik Dance Company y el DJ Code, una mezcla de tradición, hip hop y música electrónica; L’Odeur de la Sciure espectáculo circense de los belgas Les P’etits Bras, basado en una estética Art Nouveau; o la representación de La viola d’or, una zarzuela catalana de Enric Morera, casi inédita, que fue estrenada en 1914.

Nos hemos dejado todos los espectáculos de calle; los itinerantes; todas las manifestaciones tradicionales que vienen a enseñarnos desde otras localidades y que forman parte de sus fiestas, con especial incidencia, este año, en Vilafranca del Penedès; y también el off festival, L’Humus Mediterrani.

Por supuesto, junto a todo ello, se desarrollan las actividades para profesionales, con jornadas, encuentros, show cases, rees rápidas, y la tradicional comida informal, en esta edición serán dos, que desde hace años organiza La Fira, entre programadores estatales e internacionales y artistas de la escena catalana.

Todo ello conforma una oferta interesantísima que hace que, como cada año, La Fira Mediterrània de Manresa, en su 18 edición, se consolide como uno de los referentes más importantes dentro de los festivales dedicados a las músicas del mundo y a la cultura popular, siempre con esa idea de que lo tradicional es mutante. Porque si no, la tradición no sería popular, se convertiría simplemente en pura arqueología. +Info | Relacionados |Federico Francesch | DESAFINADO RADIO